OLIVOS

Desde hace 15 años la olivicultura mundial se encuentra en un proceso de evolución continua. Hemos visto cómo ha variado el criterio en la utilización del suelo a fin de optimizar los resultados en las inversiones agrícolas.

De las tradicionales plantaciones de olivos , en marcos de 10 m por 10 m, 100 plantas por hectárea, hacia marcos más intensos de 8 m entre hileras , por 4m entre plantas o 6 m entre hileras por 4 m entre plantas, lo que permite la implantación de 300 a 420 olivos por hectárea.
Todos estos sistemas de plantación generan olivos de dimensiones importantes ya que el espacio entre ellos es amplio y para alcanzar una buena producción, debemos cubrir todo ese espacio con masa vegetativa, de esta manera las plantas llegan a tener 4 ó 5 m de altura y 4 metros de diámetro .
En los cultivos con estas características se llega a una producción media de 14.000 Kg. de aceitunas por hectárea pero señalaremos tres puntos a tener en cuenta:

a) Tamaño, forma de la planta y posición de los frutos en el árbol: Las plantas adquieren una forma globosa o sea crecen en forma de copa redondeada, lo que implica que las aceitunas se ubican en toda la periferia de la planta, mayoritariamente en el exterior, pero un 20% de los frutos lo hacen en el interior. Tanto los frutos que se ubican en el interior como los que se encuentran en la zona de la base de la copa, no reciben la iluminación necesaria para una buena maduración, lo que genera frutos con menor contenido oleoso y de difícil recolección.
b) Período improductivo: El tiempo de espera que debe soportar el productor hasta llegar al máximo volumen de cosecha es demasiado largo , por lo general demora 8 años en llegar a ese nivel, lo que genera costos de mantenimiento elevados y un lento retorno de la inversión.
c) Sistema de cosecha: Las plantaciones en marcos distantes son generalmente cosechadas de forma manual con altos costos para el cultivo y transferencia de mala calidad a la fruta y productos obtenidos, por la lentitud con que se realiza y el riesgo que significa para el personal trabajar en altura . Este sistema genera el 70% de los costos de producción.

Otra opción para la cosecha de estos sistemas de plantación es la utilización de máquinas vibradoras, que si bien son una alternativa a la recolección manual, no tienen la eficiencia necesaria, pues al ser péndulas y flexibles las ramas de los olivos, no transfieren los movimientos suficientes para el desprendimiento total de los frutos, quedando en la planta más de un 20% de los mismos.
Las condiciones antes mencionadas han logrado que los productores europeos y de los países mediterráneos , que concentran el 80% de la producción mundial y cuyos costos de mano de obra son excesivamente altos, vayan dejando abandonadas cada vez más hectáreas con cultivos de olivos tradicionales.
Este contexto ha motivado el desarrollo del SISTEMA DE OLIVOS SUPERINTENSIVO para la elaboración de aceite de alta calidad.

Su principal característica es la implantación de olivos en alta densidad por hectárea con el propósito fundamental de mecanizar en continuo la recolección de aceitunas destinadas a la industria oleícola.
Las plantaciones son diagramadas con hileras cada 4m y plantas cada 1,5m lo que genera la colocación de 1.670 olivos por hectárea. La altura máxima que desarrollan es de 2,50m y el ancho de copa es de 1m. Las plantas adquieren una forma semi plana, lo que permite el posicionamiento de los frutos en dos planos muy bien expuestos al sol y por consiguiente, una maduración homogénea y una alta concentración de aceite. Este mismo posicionamiento facilita la recolección debido a que todas las aceitunas están al alcance de la máquina cosechadora.

Otro punto clave para los sistemas de olivos superintensivos es la elección de variedades, hasta el momento las de mejor performance son : Arbequina Catalana y Arbosana , ambas variedades han sido clonalmente seleccionadas por Vivero Productora para cumplir con los siguientes requisitos:

Ata precocidad:

Al segundo año ya tiene fructificación y al 4ª año llegan al máximo nivel productivo, generándole al proyecto una alta rentabilidad en un corto período.

Bajo vigor:

El reducido tamaño final permite tener un equilibrio entre el crecimiento vegetativo y el ritmo productivo, garantizando, año tras año, la obtención de 14.000 Kg. de aceitunas por ha. en promedio.

Alta calidad de Aceite:

Estas variedades y otras, en estudio, generan aceites de alta gama cualitativa, condición esencial para ingresar al comercio internacional y obtener precios diferenciales.